Intel se encuentra en la fase de lanzamiento de una nueva línea de procesadores dedicados a la inteligencia artificial, con el objetivo de recuperar terreno ante los competidores Nvidia y AMD, en uno de los sectores tecnológicos más competitivos y lucrativos del momento.
La compañía ha anunciado que comenzará a distribuir su nueva unidad de procesamiento gráfico (GPU) para inteligencia artificial, conocida como Crescent Island, a finales de este año. Esta GPU ha sido diseñada especialmente para realizar tareas de inferencia, que es la fase en la que los modelos de IA, ya entrenados, responden a consultas y llevan a cabo acciones solicitadas por los usuarios.
Kevork Kechichian, quien lidera el negocio de centros de datos en Intel, explicó que la estrategia de la empresa se centra en diferenciarse mediante una opción más económica y eficiente en comparación con las soluciones que dominan el mercado actualmente. «Estamos empezando por lo básico», indicó el ejecutivo en una entrevista con el Financial Times, haciendo referencia a los esfuerzos de Intel por restablecer su presencia en el ámbito de la inteligencia artificial, tras los resultados insatisfactorios de su anterior plataforma, Gaudi.
Una de las características más destacadas de Crescent Island es su uso de memoria LPDDR5, que resulta ser notablemente más económica que la memoria de alto ancho de banda (HBM) que utilizan los chips de última generación de Nvidia y AMD. Además, el nuevo procesador funcionará con refrigeración por aire, lo que elimina la necesidad de sistemas de refrigeración líquida, que son complicados y comunes en los centros de datos enfocados en inteligencia artificial.
Intel sostiene que estas innovaciones permitirán disminuir considerablemente los costos de implementación para las empresas que desean lanzar aplicaciones de IA a gran escala. La compañía también tiene planes de producir el chip en sus propias instalaciones, reduciendo así la dependencia de proveedores externos y reforzando su estrategia de recuperar capacidades industriales que habían sido delegadas a terceros durante años.
Este lanzamiento se produce en un contexto de renovación impulsado por el director ejecutivo, Lip-Bu Tan, quien tomó las riendas de Intel tras la salida de Pat Gelsinger y ha comenzado un profundo proceso de reorganización para reducir costos y aumentar la rentabilidad. La recuperación financiera de Intel ha sido bien recibida por los mercados, y sus acciones han experimentado una notable revalorización en lo que va del año, gracias al renovado interés de los inversores en el sector de los semiconductores relacionados con la inteligencia artificial.
Kechichian también mencionó que Intel está considerando la posibilidad de ofrecer versiones adaptadas de Crescent Island en China, cumpliendo así con las restricciones de exportación impuestas por Estados Unidos. Esta estrategia podría abrir oportunidades comerciales significativas en un mercado donde las ventas de chips avanzados de IA de Nvidia y AMD han sido limitadas debido a las crecientes tensiones tecnológicas entre Washington y Pekín.
A diferencia de Nvidia, que ha logrado consolidar su posición de liderazgo a través de procesadores utilizados para entrenar grandes modelos como ChatGPT, Intel ha optado por enfocarse inicialmente en el mercado de inferencia, un segmento que se considera de alto potencial de crecimiento en los próximos años. El éxito de Crescent Island será fundamental para determinar si Intel puede recuperar su protagonismo en la carrera de la inteligencia artificial, o si Nvidia y AMD continuarán manteniendo su ventaja en un sector que se ha vuelto el motor principal de innovación y rentabilidad en la industria tecnológica global.
Con información de Montevideo Portal

