Charla sobre los desafíos digitales en Pan de Azúcar

El 27 de agosto de 2026, Pan de Azúcar fue escenario de una charla llamada «Adolescencias y Pantallas: hablemos», en el marco del Mes de la Juventud. Esta actividad se llevó a cabo en dos momentos: la primera en la UTU de la localidad, dirigida a estudiantes, y la segunda en el liceo local, enfocada en referentes, familias, educadores y adultos interesados en el tema.

La directora de Infancia, Adolescencia y Juventud de la IDM, Johana Cervetti, subrayó que este año se ha puesto especial énfasis en la realización de talleres para la comunidad. «Lo hicimos en el liceo de Aiguá, en el liceo de Piriápolis, ahora en la UTU y el liceo de Pan de Azúcar, por lo que estamos agradecidos con las instituciones educativas que nos permiten generar estos espacios y nos reciben con esta propuesta», manifestó.

Cervetti además destacó que el propósito de estas actividades es la prevención, utilizando datos reales y proporcionando herramientas útiles para desenvolverse adecuadamente en la actual era digital, donde es crucial no solo estar informados, sino también aprender a navegar en este entorno.

Leonardo Perdomo, técnico y representante de NTS Tecnología para Sumar, comentó que ha trabajado junto a la dirección de la IDM durante varios años, con el fin de ofrecer herramientas que ayuden a los jóvenes a habitar los entornos digitales de forma segura. Destacó la positiva recepción de los estudiantes y el intercambio que se genera en estas instancias: «Cuando ellos ven que uno no viene con intenciones de apagar internet o de prohibir, sino de tratar de entender cómo lo están viviendo ellos y ven que no hay un juicio, se abren y empiezan a pedir ayuda», indicó.

Perdomo también remarcó la necesidad de que los adolescentes comprendan que la Inteligencia Artificial presenta sesgos y puede responder según lo que el usuario desea escuchar. Respecto al tiempo que los jóvenes pasan frente a las pantallas, mencionó que se generan interesantes espacios de reflexión al considerar que siete horas diarias de uso se traducen en aproximadamente tres meses al año, lo que evidencia la importancia de establecer límites en el tiempo de exposición.

Con información de Intendencia Maldonado

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