La Suprema Corte de Justicia tomó la decisión de separar de su cargo a una jueza que, según se comprobó, elaboró un expediente inexistente con el objetivo de acceder a información bancaria y patrimonial de su exesposo. El caso salió a la luz mientras la magistrada estaba supliendo funciones en otro juzgado.
De acuerdo a lo que se pudo saber, la jueza en cuestión solicitó datos sensibles valiéndose de un expediente que nunca fue real, utilizando para ello la figura de un demandante que tampoco existía. Este accionar ocurrió durante el tiempo en que la magistrada se desempeñaba como subrogante en un juzgado diferente al que le correspondía en forma habitual.
El máximo órgano judicial del país consideró que las acciones llevadas adelante constituyeron una falta gravísima, ya que se violaron las normas éticas y legales que rigen la actividad de los jueces. Por ese motivo, la Suprema Corte de Justicia resolvió la destitución.
Fuentes vinculadas al proceso explicaron que la maniobra consistió en armar un proceso judicial ficticio, para luego realizar pedidos formales de informes sobre cuentas y bienes a nombre de su exesposo, todo ello sin que existiera una causa judicial legítima ni un demandante real.
Desde la Suprema Corte de Justicia se subrayó la importancia de mantener la confianza en el sistema judicial, y se remarcó que hechos de esta índole “afectan gravemente la credibilidad e imparcialidad que debe tener la magistratura”. Se enfatizó además que la destitución es la sanción máxima prevista y se aplica en casos excepcionales, cuando se comprueba un apartamiento deliberado de las obligaciones del cargo.
Con información de Montevideo Portal

